Las 36 leyes universales

Jun 25, 2014
Felix Hompanera V

Existen leyes que rigen el universo. Estas leyes funcionan las conozcamos o no, creamos en ellas o no.

La británica Diana Cooper publicó en 2003 un libro llamado “Las 36 leyes espirituales de la vida”. Para algunos no es más que basura New Age, para otros es un libro de espiritual de cabecera. Más allá de la polémica, me di a la tarea de aportar contenido realizando una breve interpretación personal de cada una de estas máximas universales que vale la pena conocer y aplicar en la vida cotidiana.

LEYES DE LA VIDA

 1. Como es arriba es abajo. Somos un microuniverso dentro del universo. Estamos hechos de lo mismo y funcionamos bajo los mismos principios.

2. Como es dentro es fuera. Nuestro mundo interior se replica en el exterior, es decir, lo que ves fuera es un reflejo de lo que tienes dentro.

3. Ley de petición. Tú pides y el universo escucha y provee. Para hacerlo correctamente, imagina que quieres buscar algo en Google. Si pones en el buscador “no quiero estar enfermo”, la búsqueda te arrojará resultados que hablen de enfermedad. Si escribes “quiero estar sano”, los resultados que obtendrás serán de salud.

4. Ley de atracción. La vibración energética provoca que se atraigan o se repelan las mismas vibraciones. Por ejemplo: quien vibra en perdón, gratitud y amor, atrae abundancia y prosperidad. Quien vibra en resentimiento, juicio y miedo, atrae a su vida cosas y personas negativas.

5. Ley de la resistencia. “Lo que resiste, persiste.” Si sigues poniendo tu energía en lo que no quieres en lugar de en lo que quieres, seguirás obteniendo aquello que no deseas. Por ejemplo: “me pongo a dieta para no estar gorda”, no es lo mismo que “nutro mi cuerpo adecuadamente para estar sana y hermosa”.

6. Ley del reflejo. Lo que te rodea es un reflejo de ti mismo, si no te gusta lo que te rodea no busques cambiarlo, cámbiate a ti mismo y entonces cambiará lo que te rodea.

7. Ley de la proyección. “Si te choca, te checa”. Hay cosas de nosotros que no podemos o no queremos ver porque nos duelen o nos avergüenzan, entonces las vemos en los demás.  Si no toleras a las personas hipócritas, estás viendo en otras personas tu propia hipocresía.

8. Ley del apego. Debemos desapegarnos de todo aquello que nos impide crecer, sean personas, objetos, momentos, etapas, lugares o todo aquello que nos impida ser libres.

 LEYES DE LA CREACIÓN

 9. Ley de la atención. Concentrar tu atención en aquello que deseas, pondrá a trabajar al universo a tu favor. Por lo general, la manera en la que el universo te manda lo que quieres es por medio de casualidades, así que debes poner mucha atención en eso que aparece en tu vida “de la nada”.

10. Ley del fluir. Lo único permanente en la vida es el cambio. Nada es estático, todo fluye. Si dejas fluir tus sentimientos o tus posesiones más preciadas, volverán a ti multiplicadas.

11. Ley de la abundancia. Eres abundante por el simple hecho de ser parte del universo. Siéntete abundante y agradecido por ello. Mereces la abundancia, la pobreza y la carencia son estados mentales basados en el miedo y la culpa.

12. Ley de la claridad. Cuanto más concreta y más concisa es la meta, más fácil llegas a ella.

13. Ley de la intención. Pon atención no sólo en lo que deseas, sino en “para qué” lo deseas. Por ejemplo: “quiero un puesto político”. Puede que tú tengas las mejores intenciones de ayudar a construir una mejor sociedad, pero si tu ego está buscando reconocimiento o una vía para acceder a la riqueza material, tendrás que vértelas con la Ley del karma (18).

14. Ley de la prosperidad. Eres un ser prospero por el simple hecho de haber nacido. Elimina de tu vida la falsa humildad. Piensa, habla y compórtate como una persona próspera para recibir la prosperidad que mereces.

15. Ley de la manifestación. A pesar de que nos educaron para adaptarnos a circunstancias ajenas a nuestra voluntad, somos los creadores de nuestra propia realidad, ya sea a nivel consciente o inconsciente. Hacer consciente lo inconsciente te permite tener la claridad necesaria para crear la vida que quieres vivir.

16. Ley del éxito.  Éxito no es igual a fama y fortuna, sino la total y sincera credibilidad y confianza en ti mismo y tus posibilidades ilimitadas. Vivir de forma exitosa significa vivir en congruencia con lo que sientes, piensas, dices y haces. La mayor parte de las veces, el éxito implica satisfacer las necesidades de tu espíritu por encima de las de tu ego.

LEYES DE LA CONCIENCIA SUPERIOR

17. Ley del equilibrio y la polaridad. Nuestra existencia está polarizada y el chiste de encarnar es hallar el correcto equilibrio entre ambos polos, integrarlos a nosotros. Se trata de no ser blancos o negros, sino grises. Ni fríos ni calientes, sino tibios. Por ejemplo: no necesitas regalar todos tus bienes a los pobres y vivir de la caridad, tampoco se trata de vivir en la opulencia y el lujo absoluto; lo deseable es encontrar el equilibrio entre ambas polaridades.

18. Ley del karma. La segunda Ley de Newton es muy clara: “A toda acción corresponde una reacción igual pero en sentido contrario.” Por su parte, Jesús de Nazareth dijo “el que a hierro mata a hierro muere”. Todo lo que das, lo recibes más tarde o más temprano. Tus pensamientos, palabras, sentimientos y acciones, son bumeranes que una vez lanzados volverán a ti irremediablemente. Para saber lo que das, observa lo que recibes.

19. Ley de la reencarnación. Esta ley guarda una estrecha relación con la anterior. Los males de la presente existencia son los frutos de causas indebidas y de grandes injusticias sembradas por cada cual en sus anteriores vidas y que ahora, en el presente, vienen a producir su debido efecto, sus frutos naturales, puesto que se cosecha solamente aquello que se siembra y no otra cosa distinta. El propósito de reencarnar es evolucionar. Cada encarnación representa una oportunidad de mejorar, arreglar, elevar las cosas mal hechas del pasado (lo recordemos o no).

20. Ley de la responsabilidad. Ser responsable de ti mismo y de tus acciones, es el primer paso para ser tu propio maestro. La verdadera libertad consiste en asumir de manera responsable las consecuencias positivas y negativas de nuestros pensamientos, emociones y conductas.

21. Ley del discernimiento. Toma tus decisiones y elije de forma consciente e intuitiva. Has caso a su “sexto sentido”, tu voz interior nunca te engaña, no se equivoca. Para escucharla, basta silenciar la mente para conectarte con tu Yo superior. Puedes hacerlo vía yoga, meditación o cualquier técnica contemplativa.

22. Ley de la afirmación.  Las afirmaciones son pensamientos o palabras que se repiten hasta que penetran en la mente consciente y se convierten en parte de tu programación mental. Reafirman tus pensamientos y palabras y tienen un efecto muy potente en tu conducta. Primero hay que escucharse para saber lo que permanece oculto en el inconsciente y después modificarlo. Por lo general existen afirmaciones grabadas en la mente inconsciente que obstaculizan el camino, por ejemplo, “no soy bueno para las matemáticas”. Las cosas cambian cuando se realizan afirmaciones desde lo positivo: “entiendo las matemáticas y me gustan”.

23. Ley de la plegaria. Las personas religiosas rezan para que su dios “les haga el favor de ayudarlas”. Las personas espirituales entienden que la única manera de salir del caos es por medio del orden, es decir no piden ayuda, ordenan al universo. Existen seres de luz cuya finalidad de existir es servirnos, la única condición que tienen es que no pueden intervenir sin que se los pidamos. Permite que se acerquen a ti, están ahí para servirte en todo lo que les pidas: salud, trabajo, etc.

24. Ley de la meditación. Al contrario que la ley anterior, en esta se trata de escuchar. Silenciar la mente representa conectarse con los recursos ilimitados del espíritu y acallar nuestra mente finita. Meditar implica ponerse en contacto con el espíritu, con tu Yo superior, con todo aquello que el ego no comprende y por lo tanto niega y descalifica. Hay cientos de técnicas, practica la que mejor te vaya.

25. Ley del desafío.  El mayor desafío está en darnos cuenta de que vivimos en la matrix y que nada es como nos dicen. Tomar conciencia de que la realidad no es la que nos impusieron y que no somos lo que nos dicen que somos, representa todo un desafío para nosotros, ya que nuestra mente que fue programada de una forma y se resiste a cambiar porque muere de miedo a ser rechazada por el resto de habitantes de la matrix. Puedes elegir seguir viviendo en el mundo que crearon para esclavizarte o aventurarte a encontrar las verdades que te negaron. Tú eliges si tomas la pastilla roja o la azul.

LEYES DE FRECUENCIA SUPERIOR

26. Ley de frecuencia y vibración. Somos fuentes de energía en constante vibración y en una determinada frecuencia. Todo en el universo está vibrando a una determinada frecuencia, y dependiendo de esta, será más o menos densa su materia. Nuestro planeta es de por sí un orbe de baja densidad, pero a partir de diciembre de 2012 comenzó a aumentar su vibración. El planeta es un ente vivo, hay que ponerse en sintonía con su vibración. Las emociones negativas como el miedo, la vergüenza, el enojo y la tristeza te mantienen en una baja vibración, por lo tanto atraes a ti personas y situaciones de esa misma vibración. Las emociones y sentimientos positivos como la alegría, el amor, el perdón, el interés y el disfrute, te sintonizan con la vibración de la Madre Tierra y es ahí donde están la prosperidad, la abundancia, la felicidad y la evolución.

27. Ley de milagros. Le llamamos milagros a todo aquello que nuestra mente finita no puede explicar, pero en realidad el espíritu está lleno de posibilidades infinitas. Lo denso o la materia se rige por ciertas leyes, pero lo sutil se rige por otras que ofrecen posibilidades ilimitadas a quien las conoce y se familiariza con ellas. Es justamente desde lo sutil que se crean las casualidades y sincronicidades para generar la realidad propia.

28. Ley de sanación. Las enfermedades son producto de los pensamientos y emociones. Descubriendo la causa emocional de la enfermedad física, es que podemos trascender los problemas que impiden nuestra evolución. En realidad la enfermedad física es una gran maestra que indica qué es lo que hay que corregir en nuestras vidas.

29. Ley de purificación. Debemos acercarnos al más alto conocimiento del universo en nuestro estado más puro, es decir, dejando el ego de lado. La mente y las emociones intentarán filtrar toda la enseñanza espiritual por sus circuitos, pero en realidad no necesitas entender nada, sino atreverte a vivirlo. Mientras más liberes tu cuerpo de toxinas, subas tu frecuencia vibratoria liberándote de emociones y pensamientos negativos, más te sintonizarás en la frecuencia adecuada para recibir la enseñanza sagrada.

30. Ley de perspectiva. Esta ley hace referencia al vaso medio lleno o medio vacío. Algunas personas ven un despido como una oportunidad de encontrar algo mejor, otras como un fracaso. Hay quienes ven un divorcio como un naufragio, hay quienes lo ven como una enseñanza. La realidad depende del par de anteojos con que se mire, puedes usar los positivos o los negativos y de acuerdo al par utilizado será la realidad que vivas.

31. Ley de gratitud. La gratitud es una energía muy elevada, vibrar en ella es sinónimo grandeza. Un estado de gratitud te lleva a un estado de gracia. Agradece todo lo bueno que recibes y así te aseguras que se multiplicará; pero también agradece lo que aparentemente no es tan bueno, ya que está llegando a tu vida para enseñarte algo que puede hacerte evolucionar.

32. Ley de bendiciones. Maldecir (mal decir), implica una crítica, un juicio, un insulto, etc., por lo tanto genera energía negativa. Bendecir, o sea, bien decir, genera energía positiva. Bendice no sólo lo que te gusta o te favorece, sino aquello que no es como tú quieres o como a ti te conviene. Quien maldice vibra en el miedo, quien bendice lo hace en el amor.

33. Ley de decreto. La realidad se crea desde la palabra. No es casualidad que en las biblias antiguas se refieran a dios como “el verbo”. Aquello que sale de nosotros en forma de palabras se convierte en un decreto. El verbo es vibración y todo en el universo vibra, esa vibración es recibida y reflejada en tu mundo. Escucha lo que dices para entender porqué vives la realidad en la que vives.

34. Ley de Fe. La fe en uno mismo es la pieza fundamental de todo éxito, pero debes entenderla como la confianza incondicional en tu capacidad, tus habilidades y tu talento que te brindan la certeza de que puedes lograr lo que te propones en todo momento, sea esto a nivel consciente o inconsciente.

35. Ley de gracia. El estado de gracia es un estado de plenitud que se logra al alcanzar la conciencia total de uno mismo. Es lo que en oriente se conoce como “la iluminación” y, probablemente, la meta última de todas nuestras encarnaciones. Más tarde o más temprano todos llegaremos a este estado, mientras tanto habrá que respetar el proceso de cada quien y enfocarnos en el propio.

36. La ley de la unidad. Todos somos uno. No puedes aplicar ninguna de las leyes anteriores sin entender que todos si exclusión tenemos un mismo origen y manamos de la misma fuente. Somos una misma cosa y partimos de una misma conciencia. Más allá de tratar de entender esta ley, te invito a que la sientas. Es una experiencia que cambiará tu vida.

Félix Hompanera V.