Tiempo de elegir

Jun 10, 2012
Felix Hompanera V

Los vientos de cambio soplan en nuestro país. Tras una larga, predecible y poco sustanciosa campaña electoral, los mexicanos nos encontramos a unos días de elegir el camino que queremos recorrer en los años por venir.

Se ha invertido demasiado tiempo y espacio en los medios para hablar de la contienda electoral  y no es la intención (ni la finalidad) de esta tribuna abundar en ello. Lo que aquí nos atañe es el desarrollo humano y en esta oportunidad mi reflexión apunta hacia aquellos que en mi opinión fueron ultrajados en estos tiempos electorales: la verdad y el libre albedrío.

Desde que el candidato del PRI fue Gobernador del Estado de México fue evidente la influencia mediática que impulsó su gestión y diseñó su imagen, no sólo pública sino también privada. Hoy no nos queda duda que detrás de este personaje de televisión están, entre otros, Televisa y TV Azteca; las estaciones de radio, periódicos y revistas propiedad de las televisoras y sus “socios de negocios”; Elba Ester Gordillo y la plana mayor del Jurassic Park priísta.

En los últimos años la maquiavélica alianza entre ellos ha sido perfecta: Elba Ester Gordillo y los gobernantes en turno garantizan que el nivel de educación en México siga siendo paupérrimo. La ignorancia da pié a que las personas sean fácilmente manipulables. La manipulación se da a través de los medios de comunicación que son la fuente primaria de información de las masas. La falta de educación impide que el cerebro de las masas desarrolle habilidades cognitivas básicas como la observación, reflexión y expresión de información, por lo tanto son incapaces de tener un criterio propio y creen en todo lo que se dice, particularmente, en la televisión. Como no desarrollan su capacidad de pensar se limitan a sentir, es decir, su conducta es producto de impulsos emocionales absolutamente irracionales. De ellos, el miedo es el que vuelve a las personas más vulnerables y por lo tanto manipulables. Es por ello que primero los medios llenaron sus espacios de información amarillista producto del desempleo, inseguridad y violencia que se viven desde hace años, para después presentar una solución inmersa en un contexto emocional que genera credibilidad ante las masas: un gobernante de telenovela que fue creado para satisfacer los sentidos de las masas mediante una imagen narcisista.

No cuesta mucho trabajo imaginar que este títere frenará todas las iniciativas que impliquen mejoras en la educación y la apertura a la competencia en el sector de telecomunicaciones, a cambio de que los medios sigan manipulando la información para resaltar sus “compromisos cumplidos” y servirle la mesa al siguiente candidato presidencial del PRI.

Si naciste antes de los años 90 no olvides lo que viviste con un régimen igual al que acabo de describir. Si eres más joven, piensa que todo el rezago de tu país en relación a otros fue provocado por él. Lo único que puede impedir que regresemos a los tiempos de la “dictadura perfecta” eres tú. Por fortuna en el México de hoy existe un nivel de consciencia distinto al de hace unas décadas que nos permite darnos cuenta de lo que está pasando y actuar en consecuencia. Recuerda que tú tienes el poder de elegir y cada vez que lo haces te eliges a ti mismo porque determinas tu propio mundo. Todavía podemos cambiar la historia este 1º de julio, las elecciones están mucho más cerradas de lo que dicen las encuestas publicadas en los medios de comunicación. Sin duda las masas acudirán al llamado que les hacen Nueva Alianza y el PRI para regresar a México a su nada glorioso pasado. Te quedan tres opciones: la derecha, la izquierda o la anulación de tu voto. No votar no es una opción para los seres pensantes. Participa, que la pobre calidad de los candidatos y la apatía no dobleguen tu voluntad de ejercer uno de tus más legítimos derechos. Votar es la voz más genuina en una democracia respetuosa de las instituciones. Recuerda que el poder de decidir es tuyo, arrebátaselo a quienes te lo robaron para enriquecerse a tus costillas. El momento de madurar como sociedad ha llegado, tomemos nuestras propias decisiones en vez de ceder ese derecho a  otros y después reclamarles su decisión. Labremos nuestro futuro con base en nuestros intereses y hagamos lo que nos toca. Si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará.

Félix Hompanera V.

Nota: este artículo tenía que haber sido publicado en un medio impreso en el mes de junio de 2012 (un mes antes de las elecciones federales del mismo año), pero fue descartado del contenido del número sin informar al autor y sin explicaciones de por medio.