Interculturalidad postmoderna

May 03, 2012
Felix Hompanera V

El planeta cada vez es más pequeño. El sistema económico imperante en la actualidad y el acelerado desarrollo de las tecnologías de la información (TI), han favorecido la cercanía entre los habitantes del mundo y, de cierto modo, han logrado que se acorten las distancias entre sociedades que antes parecían muy lejanas y distintas.

Una característica de este fenómeno es la homogeneización de diversos grupos sociales que anteriormente solían ser antagonistas. De esta manera encontramos que en todo el mundo puede haber jóvenes ateos, judíos, musulmanes, católicos y budistas que visten una playera de la misma marca, escuchan la última canción de la misma banda, van al cine a ver la misma película de estreno e interactúan entre sí a través de un videojuego en línea. Es decir, el consumo y los medios de comunicación pretenden estandarizar las culturas. No tengo duda que a nivel económico represente una idea atractiva para los países occidentales que obtienen cuantiosos beneficios de ello, pero su avance atenta contra uno de los principales atractivos que representa vivir en este planeta: la diversidad.

El mundo es un lugar multicultural, rico en colores, olores, texturas, sabores, ideas, creencias, costumbres, tradiciones y cosmovisiones. Los habitantes de cada región del planeta, en mayor o menor medida, sienten orgullo y arraigo por aquellas que conforman su entorno. Sin embargo, los programas educativos en la mayor parte del orbe se constriñen a mostrar las características de diferentes culturas antiguas y contemporáneas desde un punto de vista externo, ajeno, lejano, sin considerar que la distancia entre ellas se reduce cada día más y resulta imperativo fortalecer nuestra identidad integrando valores fundamentales como el respeto y la tolerancia a culturas diferentes a la propia.

La interculturalidad es un concepto que debería ajustarse más al mundo actual. Para vivir en armonía y sana convivencia no basta con reconocer que existen otras culturas, hay que aprender a interactuar con ellas sin dejar de ser uno mismo y permitiendo al otro ser quien es. Las colonias Roma y Condesa se convirtieron en un espacio donde conviven entre sí una enorme diversidad de formas de interpretar el mundo e interactúan una extensa gama de expresiones, costumbres y tradiciones. Estas colonias albergan a distintos ciudadanos del mundo que llenan de matices muy particulares sus calles, cafeterías, bares, restaurantes, parques, centros de trabajo y todo aquel rincón que pueda servir como una manifestación cultural.

Samuel Ramos estaba convencido de que los mexicanos nos sentimos muy orgullosos de nuestras raíces mayas, mexicas, mixtecas, etcétera, pero que en realidad eso no es ser mexicano. Los mayas eran mayas, no mexicanos. Los mexicanos somos producto de la mezcla que se da a partir de la conquista, es decir, nuestra identidad tiene raíces indígenas y españolas. Aquellos que en septiembre se ufanan de su mexicaneidad (cualquier cosa que esto signifique), sólo están negando una parte integral de sí mismos.

En la actualidad, las influencias culturales son demasiadas y aquel que en aras de sentirse auténtico pretenda negar todo aquello que le rodea, terminará por negarse a sí mismo. Así encontramos en estas colonias de la Ciudad de México a personajes nacidos en Argentina que practican yoga, tienen ideas socialistas, usan ropa italiana, se comunican por un celular finlandés, una computadora portátil de marca estadounidense fabricada en China, beben café chiapaneco, se transportan en bicicletas propias del vintage británico y se reúnen con sus amigos en un tablao flamenco donde se presentan bailaoras colombianas y cantaores cubanos. Es imposible huir de la globalización y debemos aspirar a convivir mejor entre nosotros. Respeto y tolerancia son claves para abrir nuestro panorama, conocernos mejor a nosotros mismos, romper paradigmas e incorporar nuevas ideas y significados de todo aquello que llamamos “yo”. A ti que vives, trabajas o te diviertes en esta zona tan rica y diversa, abre la mente a lo diferente y date la oportunidad de descubrirte en los demás.

Félix Hompanera V.

Publicado en la revista Perzonal de marzo de 2012.