Diseña la mejor versión de ti mismo

Jul 05, 2011
Felix Hompanera V

“Una marca es una idea o concepto singular que se posee en la mente del cliente potencial.” Al Ries, una autoridad en el ámbito de la mercadotecnia a nivel mundial.

La información que obtuviste al realizar tu análisis FODA personal, debe transformarse en una estrategia que favorezca la consecución de tus metas. La primera de ellas será concluir los estudios satisfactoriamente, no obstante, la realización se alcanza a través del desarrollo de diversas competencias necesarias para ejercer con éxito la profesión que elegiste.

Un obstáculo importante al que se enfrentan los universitarios y los recién egresados, es la escasa oferta laboral versus la alta demanda. Se dice que hay alrededor de 200 aspirantes por cada vacante publicada. ¿Cómo lograr llamar la atención del reclutador entre tantas opciones? ¿Por qué habría de tomarte en cuenta para entrevistarte? ¿Cómo aprovechar los minutos que dura ese encuentro para destacar tus cualidades y lograr ser considerado? Ser dueño de un concepto bien definido que te distinga de los demás y ser capaz de comunicarlo en todo momento —ya sea en un CV, en una entrevista o en un encuentro casual en un elevador—, es una herramienta que te convierte en una marca capaz de competir en cualquier mercado.

Básicamente, una marca es una promesa. Una marca debe inspirar confianza y ofrecer algo que nadie más pueda cumplir. Debe despertar entusiasmo y generar una lealtad a largo plazo. Es en la mente del consumidor en donde la marca toma un significado real que está cargado de afectividad.

En el contexto de la búsqueda de empleo, resulta fundamental elegir entre tus fortalezas aquellos valores agregados que permitan comunicar de forma simple y concreta aquellas virtudes personales y profesionales que te hacen único entre los demás aspirantes.

Una marca exitosa tiene los siguientes elementos:

  • Original: para una marca no basta con ser diferente, sino que se debe ser capaz de evolucionar a partir del conocimiento y aceptación de su origen, así como de los errores y aciertos que conforman su historia.
  • Querible, creíble y confiable: una persona que se acepta a sí misma, que está conciente de su valor y que tiene credibilidad y confianza ante sí misma, transmite con seguridad esos mismos valores a sus interlocutores.
  • Clara, consistente y constante: comunicar con precisión, autenticidad y humildad las características que te diferencian del resto, así como los beneficios que puede obtener la empresa que contrate tus servicios.
  • Deja huellas emocionales: el publicista Carl W. Buechner afirmó que “puede que olviden lo que has dicho, pero nunca lo que has hecho sentir”. La marca que hace sentir su presencia, despierta el deseo del consumidor por incorporarla a su vida.

Antes comprábamos productos, después comenzamos a comprar marcas y hoy compramos experiencias. En un mercado sobresaturado, la marca exitosa es aquella que invita a vivir experiencias novedosas y es congruente entre lo que dice y hace. De igual manera, el éxito profesional se sustenta en el desarrollo personal. Los reclutadores no buscan los mejores promedios, sino la mejor actitud; no van tras un perfil de perfección, sino tras aquellos que aprendieron de sus errores; no buscan robots que se adapten a la rigidez de estructuras y objetivos organizacionales, sino a personas que desean evolucionar junto con la empresa. Atrévete a ser tú y a crear la mejor versión de ti mismo.

Félix Hompanera V.

Publicado en la revista Visión Universitaria en el verano de 2011.